Nada sale sin que alguien lo apruebe
Un asesor arma la campaña, elige la plantilla y el segmento, pero el envío queda detenido hasta que un administrador lo aprueba. Queda registrado quién la creó, quién le dio el visto bueno y a quién se le envió.
Esto evita el error caro: mandarle a toda la base un mensaje con la fecha equivocada, o disparar una campaña a un segmento que no correspondía. Y cuando alguien pregunta qué se comunicó, la respuesta está en el sistema.